viernes, 26 de junio de 2009

Mi vida últimamente

La verdad es que hacía mucho que no escribia algo serio en mi blog...
Hace calor en esta habitación, es de noche, solo se oye el ruido del ventilador... qué haría yo sin él.
Hoy es uno de esos días en que te sientes mal, sientes que tu cuerpo te ha fallado. Estoy enfermo, me siento enfermo. No es nada grave, una de esas recaidas estivales que tanto fascinan a mi organismo... ocasionada por algún aire acondicionado subido de tono.
Pero no es solo eso, he tenido una discusión familiar. Mi estado de ánimo apagado y los medicamentos me dejan más tranquilo, eso en parte ha hecho que la cosa no fuera a más, pero...
Es jodido ver como la gente te hace daño cuando estás enfermo.
Porque, parece que no baste con que tu cuerpo falle, también quieren machacar tu mente...
Pero supongo que, como siempre, son todo imaginaciones mías y me lo tomo todo demasiado en serio.
Quería salir al orgullo este fin de semana pero creo que paso. Realmente no vale la pena salir así, lo cual es aun peor... el estar encerrado en casa con mis padres.
Se me olvidaba decir que cada día que pasa odio más vivir con ellos. Es la pura verdad. Cualquier otra cosa que diga será maquillar lo que pienso. Sí, les quiero y me quieren, pero la situación se está volviendo insostenible... A veces pasan cosas que me hacen pensar que debo salir de aquí por patas, pero sé de sobra que la economía no está para esos trotes... así que debo seguir aguantando...
La cuestión es hasta cuando.